
Soy Toni
Rivera.
AUNQUE QUIZÁ ME CONOZCAS COMO MAGO TONI
No hago magia para llenar un escenario. Hago magia para llenar de emoción un momento.
Llevo más de 20 años compartiendo magia con públicos muy diferentes. Teatros, empresas, colegios, instituciones y celebraciones privadas forman parte de una historia que sigue creciendo.
Todo empezó con una pregunta
¿Cómo es posible que alguien consiga hacernos creer, aunque sea durante unos segundos, que lo imposible puede suceder?
Esa curiosidad fue el principio de todo. Empecé a aprender magia de forma autodidacta, descubriendo poco a poco que detrás de cada efecto había mucho más que un secreto.
Había técnica, comunicación, puesta en escena, atención al público y, sobre todo, una manera muy especial de conectar con las personas.
Con el tiempo continué mi formación hasta obtener el Título Superior de Magia e Ilusionismo en El Escorial, mientras la magia pasaba de ser una curiosidad a convertirse en una parte esencial de mi vida.
Una historia construida actuación a actuación
Una vida entre escenarios
Cada fotografía guarda un público, un lugar y una historia diferente.
La magia no está realmente en los trucos.
Está en lo que provocan.
En una mirada de sorpresa cuando sucede algo que parecía imposible.
En una carcajada que aparece cuando nadie la estaba esperando.
En un niño intentando explicar a sus padres lo que acaba de ver.
En personas que durante unos minutos se olvidan del móvil, las prisas y todo lo que ocurre fuera.
Psicología
También soy psicólogo clínico
Durante años, la magia y la psicología parecían dos caminos diferentes de mi vida. Con el tiempo entendí que tenían mucho más en común de lo que imaginaba.
La psicología me ha permitido comprender mejor procesos como la atención, la percepción, las emociones o la comunicación. Pero, sobre todo, me ha enseñado a mirar a las personas que tengo delante.
Porque una actuación no sucede únicamente sobre un escenario. Sucede entre quien hace magia y quienes están dispuestos a dejarse sorprender.
Hacer que alguien viva la magia es conocer a tu público.
Al final, todo esto se traduce en una forma de hacer magia
Cada evento es diferente, pero hay algunas cosas que siempre intento que estén presentes cuando comparto magia con un público.
Romper lo previsible
Crear ese momento inesperado que cambia durante unos minutos el ritmo habitual de un evento.
Hacer participar
El público no está únicamente para observar. Me gusta que forme parte de lo que está sucediendo.
Conectar generaciones
Crear experiencias en las que niños y adultos puedan sorprenderse, reír y participar juntos.
Crear un recuerdo
Conseguir que, cuando termina la actuación, todavía quede algo de lo que hablar.
Ya sabes un poco más de mí.
Ahora cuéntame algo sobre tu evento. Qué estás preparando, quién estará allí y qué te gustaría que sucediera.
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