No hago magia para llenar un escenario

Hago magia para llenar de emoción un momento

Toni sobre mi

Soy Antonio Rivera. Aunque quizá me conozcas como Mago Toni.

La magia forma parte de mi vida desde que era niño. Empecé a aprender por mi cuenta, movido por una curiosidad que todavía hoy me acompaña: ¿cómo es posible que alguien consiga hacernos creer, aunque sea durante unos segundos, que lo imposible puede suceder?


Comenzando de manera totalmente autodidacta, con los años estudié un Grado de Magia e Ilusionismo en El Escorial (única universidad de magia en toda Europa) y convertí aquella curiosidad en una profesión.


Llevo media vida actuando en teatros, eventos, empresas, centros educativos y celebraciones. Más de 700 actuaciones y más de 40.000 personas han compartido conmigo esos pequeños momentos en los que la realidad parece detenerse.


Pero si algo he aprendido durante todo este tiempo es que la magia no está realmente en los trucos.


Está en lo que provocan:
Una mirada de sorpresa.
Una carcajada inesperada.
Un niño tirando de la manga de sus padres para contarles lo que acaba de ver.
Un grupo de personas que, por unos minutos, se olvida del móvil, del trabajo y de las prisas.


Ahí está la magia.

Mas allá de la magia

Mi trayectoria profesional también está vinculada a la PSICOLOGÍA, y esa mirada forma parte de mi manera de trabajar.
La atención, la percepción, las emociones, la comunicación y nuestra capacidad para sorprendernos están presentes en todo lo que hacemos.
No necesito explicarlas durante un espectáculo.
Pero sí me ayudan a entender mejor cómo conectar con las personas que tengo delante.
Porque hacer magia es conocer un secreto.
Hacer que alguien viva la magia es conocer a tu público.

¿Qué problema puedo ayudarte a resolver?

Porque quizá cuando buscas un mago no estás buscando simplemente a alguien que haga aparecer una moneda.
Estás buscando algo más.

¿Quieres que tu evento sea diferente?


Puedo ayudarte a romper con lo previsible y crear un momento que tus invitados no esperarán y que recordarán por mucho tiempo.

¿Quieres que la gente participe?


La magia puede convertir a los espectadores en protagonistas y conseguir que formen parte de lo que está sucediendo.

¿Quieres que niños y adultos disfruten juntos?


Diseño mis propuestas para que la experiencia no se quede únicamente en los más pequeños. La magia también es para los adultos. Es una experiencia compartida.

¿Quieres que tu público recuerde el evento?


Porque cuando una experiencia consigue despertar emoción, sorpresa y participación, deja de ser simplemente «un acto más» dentro de un programa.
Se convierte en un recuerdo.